Problemas de Incontinencia

La incontinencia es la pérdida de control ya sea de la vesícula, los esfínteres o de ambas funciones. Hay que tomar en cuenta que nuestro cerebro envía los mensajes a nuestra vesícula e intestinos diciéndoles que hay que vaciarlos .
Estar en control de estas funciones depende mucho del grado de conciencia de nuestras sensaciones corporales (tal y como tener nuestra vejiga llena) y una buena memoria de cómo, cuándo y dónde responder a esto.
Cuando hay un declive del intelecto y la memoria, como es el caso del Alzheimer y otras demencias, entonces podemos decir que la incontinencia puede ocurrir.
Enfrentando el problema
Cuando usted cuida a alguien con demencia, la incontinencia puede parecer, como la gota que derramó el vaso. Pero hay medidas que pueden tomarse para aliviar el problema mismo o hacerlo lo menos estresante. Es importante buscar ayuda profesional en una etapa temprana y no cargar uno mismo con todo el peso.
La incontinencia puede ser una experiencia angustiante para la persona con demencia, y para uno, como cuidador, esto nos puede resultar simplemente agobiante y muy molesto. Trate de permanecer calmado, amable, firme, paciente y considerado Imagine también lo que la otra persona debe de sentir ante una situación tan íntima y vergonzosa para ella. A veces un poco humor no cae nada mal.
Los cambios que se dan en el cerebro interfieren con la habilidad de la persona para:
  • Reconocer la necesidad para ir al baño.
  • Ser capaz de retener su necesidad hasta que sea el momento adecuado.
  • Encontrar el baño.
  • Reconocer el servicio, el excusado.
  • Usar el servicio adecuadamente.
La gente con demencia, simplemente, como otros adultos de edad avanzada, son susceptibles a otras causas de incontinencia tal y como son: las infecciones, estreñimiento, medicación, cambios hormonales, problemas de próstata, entre otros.
Por eso, antes de intentar hacer un manejo de la incontinencia, la persona con la demencia debería ser adecuadamente evaluada por un médico. Muchas de estas otras condiciones son tratables, por lo que el primer paso es consultar a un médico.
Información para proporcionar al médico
Recuerde que en esto de la incontinencia puede haber otro tipo de implicaciones, por ello es conveniente tomar en cuenta lo siguiente:
  • ¿Qué tan frecuentemente se presenta la incontinencia en la persona o qué tan frecuentemente va al baño en un día?
  • ¿Cuándo comenzó el problema?
  • ¿Qué tan severo es dicho problema?
  • ¿La persona está saturada o es un simple goteo?
  • ¿Ha habido un aumento en su estado de confusión o un cambio en su comportamiento?
  • ¿Ha habido fiebre?
  • ¿Tiene dolor al orinar?
  • ¿Está tomado algún tipo de medicamento?
  • ¿Orina en lugares extraños tales como una maceta, en un pasillo o en un rincón del cuarto?
Si la evaluación médica indica que no hay otras razones médicas para la incontinencia, tal como infección o reacción adversa a drogas, entonces la causa es muy probable que sea parte de la enfermedad de una persona con demencia.
Sugerencias para manejar el problema
  • Asegúrese que la persona beba suficientes líquidos (al menos 5 a 8 vasos diarios. La gelatina y los helados – jalea, así como algún flan puedes ser elementos sustitutos). Mucha gente con demencia olvida beber o simplemente ya no reconoce la sensación de sed.
  • Evite el consumo de cafeína en la persona, cambiando la ingesta por té o café descafeinado. La cafeína puede estar provocando de cierta manera el problema de incontinencia (algunas yerbas contienen laxantes o estimulantes y hacen que el problema el problema fecal sea peor).
  • Observe los patrones de la persona para ir al baño y procure llevarlo durante estos horarios (generalmente cada 2 a 4 horas).
  • Trate de establecer una rutina para todo, ya sea para ir al baño, para comer, para bañarse. Acostumbre a llevarlo al baño antes y después de las comidas, lo mismo que antes de llevarlo a la cama para ir a dormir.
  • Si al llevarlo al baño, la persona tiene problema al orinar, trate de darle algo de tomar, abra la llave del lavabo y deje el agua correr, o déle un vaso con un popote para que sople y haga burbujas.
  • Si la persona está inquieta o se muestra hiperactiva y no quiere sentarse en el excusado, permítale levantarse y sentarse un par de veces. La música puede tener un efecto calmante. Trate de darle algo para distraerlo mientras está en el excusado.
  • Cuando utilice un baño público, la persona necesitará por lo común su ayuda – cada vez hay más baños para gente discapacitada y éstos son generalmente para ambos sexos, habiendo suficiente espacio para dos personas.
  • El cuidado de la piel es muy importante, lave y limpie muy bien todas las partes de su cuerpo. Utilice jabones neutros y cremas suaves.
  • Es muy importante respetar y mantener la privacidad y la dignidad de la persona: perder el control de todo esto puede ser humillante y vergonzoso y los cuidadores deben ser muy sensibles para comprender lo anterior.
  • Recuerde que por más cuidadoso que uno sea, siempre podrá haber algunos “accidentes”, trate de no preocupar demasiado si algo malo pasa.
La comunicación:
  • Simplifique los pasos para ir al baño.
  • Use un lenguaje sencillo, pocas palabras o frases cortas para dar instrucciones de los pasos que debe seguir.
  • Identifique algunas señales que den muestra de “Querer ir al baño”. Estas señales no verbales pueden ser agitación, agarrarse la ropa, el cinto, tener la cara roja, entre otras.
  • Utilice palabras de uso común o familiar para la persona tal como “pipí” o “popó”. No trate de apresurar a la persona. Tranquilícelo, déle seguridad.
El ambiente:
  • ¿Está el baño demasiado lejos? – un retrete o cómodo puede ayudar.
  • La cama puede estar demasiado alta.
  • La taza del excusado y el piso puede ser del mismo color – trate de que sean de colores diferentes.
  • La persona puede tener problemas para desvestirse o bajarse la ropa.
  • La falta de privacidad puede inhibir a la persona.
  • Una pobre iluminación puede hacer que la persona no encuentre el baño.
  • ¿Está el baño claramente marcado? Puede utilizar un rótulo en la puerta, así como una luz de noche y dejar la puerta abierta.
  • Si la persona empieza hacer sus necesidades fisiológicas en lugares impropios, trate de quitar cualquier objeto que pueda evocarle o hacerle creer que ese es el baño.
La ropa:
  • Trate que utilice ropa cómoda -preferentemente con cintas autoadherentes, tipo velcro, en vez de ropa con botones, cremalleras, etcétera.
  • Trate de que use pantalones o faldas con elástico en vez de con cintos.
  • Cámbiele la ropa, si la moja; no lo deje con la ropa húmeda ni lo acostumbre a esto.
  • Utilice ropa lavable que no necesite plancharse.
  • Los pañales, los protectores y otros elementos que ayudan en todo este problema pueden ser materia de otro punto aparte.

Artículos relacionados

Respuestas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Educación en línea

Capacítate

Hoy

Inscríbete en nuestra
plataforma de
Educación Online

¿Tienes un familiar con Alzheimer o algún otro tipo de demencia y deseas saber cómo cuidarlo
¿Eres profesional de la salud y deseas conocer más sobre esta enfermedad?
¿Eres cuidador de un paciente con Alzheimer y deseas perfeccionar tus habilidades y técnicas?Empieza HOY mismo!