La triada del Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad crónico-degenerativa que afecta principalmente a la memoria de la persona, también afecta otras funciones como el lenguaje, el comportamiento, entre otras. Esta enfermedad afecta principalmente a la persona que la padece, a sus familiares y a los profesionales de la salud que se encargan de su cuidado, estos personajes forman la triada del Alzheimer y cada una de las partes tiene características y necesidades de cuidado particulares.
 
En primera instancia tenemos a la persona que padece la enfermedad, generalmente se trata de adultos mayores independientemente de su raza, género o nivel de estudios, aunque a las personas que leen, realizan crucigramas o que simplemente mantienen su mente ocupada en este tipo de actividades, la enfermedad parece progresar con menor rapidez. Algo importante es que las personas que padecen esta enfermedad muestran un síntoma llamado anosognosia, que quiere decir que la persona no está consciente de que tiene una enfermedad, esto puede ser a veces frustrante no para la persona que padece la enfermedad, sino para los que la rodean.
 
Es importante recordar que estos pacientes requieren los cuidados de higiene que cualquier otra persona requiere, además se debe realizar un diagnóstico oportuno y certero, se debe mantener activo física y mentalmente, además, debe de recibir un trato digno y amoroso.
 
El segundo personaje a destacar en esta triada es la familia. Los familiares son muy importantes en el abordaje de esta enfermedad, pues son ellos quienes tendrán que lidiar con las manifestaciones de la enfermedad. El ser cuidador de una persona con enfermedad de Alzheimer puede despertar sentimientos negativos, por ejemplo: de tristeza cuando una madre olvida quién es su hijo; de miedo al enfrentarse a conductas agresivas o peligrosas como dejar abierto el gas, la posibilidad de que la persona salga de su casa y se pierda; o de frustración al tratar de razonar con la persona que padece la enfermedad.
 
Los familiares que cuidan al paciente son llamados cuidadores informales, el cuidado de las personas que padecen Alzheimer es tan agotador que en ocasiones los cuidadores se olvidan de sus propias necesidades para atender a su familiar y pueden sufrir del síndrome del cuidador quemado, que consiste en un estado de agotamiento físico, emocional y mental; por lo tanto los cuidados en los familiares van orientados a que los familiares atiendan sus propios problemas de salud, llevar terapia psicológica en los casos necesarios, hacerse un tiempo para descansar de los cuidados, no descuidar del todo a sus familias o sus actividades y acudir a grupos de apoyo en los que puedan compartir sus experiencias.
 
Los familiares llevan sobre sus hombros una carga muy pesada, tienen que educarse acerca de la enfermedad y llenarse de paciencia y amor. Si la tarea del cuidado se lleva de una forma positiva, puede llevar a grandes recompensas.
 
El tercer componente de esta tríada es el personal de salud, médicos, enfermeras, rehabilitadores, etc., que atiende a estas personas. Como profesionales de la salud, no estamos exentos de experimentar sentimientos de tristeza o frustración al enfrentarnos al cuidado de estos pacientes. Es importante darnos cuenta de estos sentimientos y trabajar en ellos.
 
En conclusión, el abordaje de la Enfermedad de Alzheimer requiere que se atiendan las necesidades de esta triada, ya que cada parte es importante para lograr el objetivo principal, el bienestar de las personas que padecen la enfermedad.
 
Dr. Raúl Fernando Gutiérrez Herrera
Médico Familiar, Gerontólogo y Geriatra
Maestría en Neurociencias
Doctorante en Bioética

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