Alz.Mx

La soledad del cuidador

Frente a los cuidados de un familiar afectado de una demencia, un sentimiento muy común en los cuidadores es el de la soledad.
El cuidador puede llegar a desarrollar una sensación de aislamiento respecto al resto de su entorno que puede aparecer por diversos motivos y puede conducir a que se sienta solo y aislado.
Tener un sentimiento de soledad no siempre va ligado a un aislamiento físico. La soledad puede ser también la percepción de que las relaciones sociales no son satisfactorias.
Antes que nada, hay que destacar que existe una soledad que es productiva, y es aquella que permite quedarnos en silencio con nosotros mismos para escucharnos, reorganizarnos, disfrutar de nuestras aficiones o simplemente estar aquí y ahora con nosotros mismos. Cuando la soledad no es de este tipo, este sentimiento puede derivar en una sensación de aislamiento, podemos incluso pensar que nuestras relaciones no son satisfactorias o incluso que no tenemos relaciones fuera de nuestro rol de cuidadores. Es esta segunda soledad la que es positivo detectar y cambiar.
Saber qué provoca la soledad y conocer qué efectos tiene en la vida del que cuida le permite cambiar.Asimismo, la soledad puede presentarse en diferentes formas; entre ellas destacaríamos las siguientes:
 
La soledad percibida sería aquella en que la persona se siente sola aún estando rodeada de personas. El cuidador puede verse en esta situación cuando no puede expresar sus emociones con los que le rodean, pese a convivir con otros familiares, ya sea por falta de tiempo o por que no se le presta atención ni reconocimiento a su labor. No siempre los miembros de la familia comprenden la vivencia personal por la que está pasando el que cuida de forma intensa, y por otro lado, en muchas ocasiones, el que cuida no quiere implicar o involucrar a otros familiares por no complicarles su situación personal, y siente que es su responsabilidad cuidar a su familiar.
Otro tipo de soledad es la soledad real que siente el familiar cuidador, en la que está realmente solo, convive solo con el enfermo, no recibe visitas y se siente aislado, bien porque su familiar enfermo era la única persona con quien mantenía un vínculo, o porque a lo largo del desarrollo de la enfermedad ha ido perdiendo el contacto con los demás y se ha aislado completamente.
 
Ante la disminución del contacto social, los principales motivos que describen aquellos que cuidan son:

  • El tiempo que exige la atención y cuidado de su familiar les restan tiempo libre para pasarlo con familiares, amigos y salir de casa.
  • El cansancio diario de la rutina y las tareas que implican cuidar conllevan permanecer más tiempo en casa en su tiempo libre.
  • El agotamiento acumulado que genera el hecho de cuidar es tan alto que hacer cualquier actividad puede parecer una labor de grandes dimensiones.
  • Es común no experimentar satisfacción al pasar tiempo con las amistades porque no sienten que los demás les comprendan y empaticen con su realidad y dificultades.
  • Evitan ser una preocupación o una molestia para sus amigos y familiares contándoles sus problemas.

 
El pedir ayuda forma parte del antídoto contra la soledad. La solicitud de ayuda y ser concretos en las demandas y hacerlo de forma adecuada facilita la comunicación y la colaboración más efectiva familiar.
Algunos consejos y recomendaciones para combatir la soledad

  • Intente buscar un espacio para usted cada día. Después de un descanso, podrá retomar sus tareas de cuidado con más ánimo. Al principio, la organización puede requerir un gran esfuerzo, pero a largo plazo valdrá la pena.
  • Evite quedarse aislado. Si por motivos de salud de su familiar no puede salir, invite a que otros puedan visitarles y disfrutar de su compañía.
  • Disfrute de alguna actividad que le haga sentirse bien y le distraiga de su rutina diaria.
  • Identifique sus emociones: tristeza, amor, enfado, miedo. No ignore su estado emocional. Busque la ayuda que pueda necesitar, ya sea en un familiar, amistad o profesional que sepa escucharle y comprenderle.
  • Exprese la necesidad de ayuda y apoyo siendo muy concreto. En ocasiones, el entorno desconoce la necesidad o no sabe cómo colaborar en el cuidado. Los grupos de apoyo a familiares y cuidadores pueden ser un gran soporte para afrontar la soledad y compartir sentimientos comunes.
  • Aproveche los recursos de su comunidad para disponer de ayuda concreta y recibir soporte necesario.

 
 
Knowalzheimer.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Educación en línea

Capacítate

Hoy

Inscríbete en nuestra plataforma de Educación Online

¿Tienes un familiar con Alzheimer o algún otro tipo de demencia y deseas saber cómo cuidarlo? 
¿Eres cuidador de un paciente con Alzheimer y deseas perfeccionar tus habilidades y técnicas?
¿Eres estudiante o profesional de la salud y deseas conocer más sobre esta enfermedad?

Empieza HOY mismo!