El Insomnio

Uno de los problemas que con más frecuencia se presentan entre la gente con demencia o Alzheimer es el insomnio. El no poder dormir bien, el que estén despiertos e inquietos durante toda la noche es muy común en estos casos.
Algunas de las personas ya no son capaces de distinguir entre lo que es el día y la noche, mientras que otras, simplemente necesitan dormir menos. Trate de reconocer la causa que realmente aqueja a una persona con problemas en el dormir, hará que usted pueda enfrentar de una mejor manera este tipo de situación.
Problemas para dormir
Causas fisiológicas o médicas
El daño que se presenta en el cerebro como parte de la enfermedad demencial afecta el llamado “reloj biológico” que todos tenemos y que es el que dirige y regula nuestros patrones de sueño. Algún tipo de dolores, malestares o enfermedades, tales como: problemas cardíacos, diabetes, úlceras y artritis, entre otras cosas. Infecciones urinarias, lo cual pudiera provocar que la persona se sienta incómoda y quiera ir al baño a cada momento. Los calambres o adormecimiento en las piernas pueden no solamente provocar inquietud, sino ser indicio de un problema metabólico. Depresión subyacente que ocasiona el despertarse ya sea en la noche o muy temprano por la mañana y la incapacidad para volver a dormirse. Efectos colaterales de algún tipo de medicamento. Problemas de ronquido. La gente grande necesita menos tiempo para dormir.
Causas ambientales
Temperatura: mucho frío o mucho calor. Ruido: barullo, sonidos y ruidos que le impidan dormir. Iluminación: mucha luz o poca luz, lo cual provoca desorientación y miedo en la persona.
Otras causas
Acostarse muy temprano. Haber dormido mucho durante el día. Estar demasiado cansado, acelerado o tenso, lo cual hace también que la persona no pueda dormir. Falta de ejercicio. Hambre o sed. Haber tomado muchos líquidos, refresco, alcohol o cafeína. Agitación provocada por algún tipo de enojo o reacción catastrófica. Sueños perturbadores.
Estrategias pare encarar el problema
La mayoría de la gente con demencia tiende a dormir cada vez más durante las últimas etapas de la enfermedad. Por ello es importante el que reconozcamos las causas que llevan a una somnolencia, esto nos ayudará a planear las estrategias para hacer frente a este tipo de problema.
  1. Consulte a su médico
  • Realícele un examen médico de rutina a fin de identificar algún tipo de síntoma o trastorno físico.
  • Utilice medicamentos solamente bajo supervisión médica.
  • Tenga cuidado con los efectos colaterales de los medicamentos suministrados.
  • Recuerde que no todos los analgésicos y sedantes funcionan de igual manera, discuta todo esto con su doctor.
  • Tenga mucho cuidado con los tranquilizantes, algunos de ellos pueden ser contraproducentes y causar efectos negativos.
2. Medio ambiente
  • Trate de mantener un ambiente lo más cómodo y estable posible.
  • Asegúrese que la persona no tenga calor o sienta frío. Una persona con demencia tiene su termostato interno afectado.
  • Asegúrese de tener una iluminación adecuada. El tener poca luz y ver sombras, desconciertan fácilmente a la persona, causándole angustia y agitación, incluso provocándole alucinaciones.
  • El dejar encendida alguna luz, ya sea la lámpara de tocador, la ropería o el baño, pueden ayudarle para que si se despierta y levanta entre la noche, no sienta confusión e incluso pueda ir al baño.
  • Si tiene problemas para desplazarse e ir al baño, puede optar por poner un cómodo o pato debajo de la cama. Tenga en su cuarto objetos que le sean familiares que puedan ubicar y orientar a la persona.
  • Evite el tener la ropa que se puso ese día o se va a poner al día siguiente a fin de prevenir el que la persona piense que es hora de levantarse o tener que salir.
  • Tratar que la persona haga bastante ejercicio durante el día.
3. Alimentos y bebidas
  • Disminuir el consumo de cafeína (café, cola, té, el chocolate) durante el día y eliminarla totalmente después de las 5 de la tarde.
  • Disminuir el consumo de bebidas alcohólicas y discutir con su doctor los efectos adversos de las mismas y los medicamentos.
  • Si cree que la persona puede tener hambre y despertarse entre la noche, trate de tener algunos bocadillos a la mano, ya sea galletas o cuadritos de queso.
  • Una tacita de té o un vaso de leche tibia puede ser reconfortante.
4. Rutinas Diarias
  • Trate de no molestarlo u hostigarlo durante el día con tareas que no le agradan.
  • Si la persona rehúsa ir a la cama, intente otras alternativas como invitarle a que duerma en el sofá.
  • Si la persona suele vagar por las noches, asegúrese que la casa esté segura, que todo esté cerrado para que no se vaya a salir, caer o perderse. Cierre con llave puertas y ventanas, impida el paso a las escaleras, quite alfombras o cualquier otro mueble u objeto con el cual pueda topar, caerse y hacerse daño.
  • Si la persona despierta durante la noche, trate de tranquilizarla, proporcionándole seguridad y apoyo.
  • Si se despierta entre la noche, recuérdele que ya es muy tarde, que es de noche, afuera está obscuro y es mejor que descanse y duerma.
  • Dejar encendido un foco o un poco de luz durante la noche. Una pequeña lámpara o dejar encendida la luz de la ropería o el baño, será suficiente.
  • Una ducha o un baño con agua tibia puede ser reconfortante y resultar muy útil en algunos casos, mas no en todos.
  • Un sabroso y rico masaje en los pies y la espalda caen muy bien. La persona se sentirá a gusto y con ganas de dormir.
  • Cántele una canción como una forma arrullarlo y mostrarle su amor; lo mismo puede intentar a través de un contarles un cuento o leerles una poema o recitación. Son fórmulas que realmente funcionan.
Problemas al atardecer
A medida que atardece y va cayendo el sol, mucha gente que padece demencia empieza a presentar una inquietud que se expresa en un constante querer levantarse de donde está, caminar por toda la casa, querer abrir puertas, cortinas y ventanas; en fin, una inquietud exasperante para todos aquellos que conviven con el enfermo. Es lo que en inglés se conoce como “sundowning” y que se traduce como ocaso o caída del sol). No obstante y que esto se presenta con mucha frecuencia, a continuación incluimos algunas sugerencias que nos pueden ayudar a enfrentar este tipo de situaciones.
Distraiga a la persona, póngale música, sáquela a dar un paseo, juegue a algo con ella. Minimice todo tipo de ruidos, evite que haya mucha gente en el mismo cuarto o que el radio o la televisión estén a todo volumen.
No presione ni aturda a la persona con tantas reglas que lo único que hacen es inquietarle más y provocar que se quiera ir de la casa. Pruebe el que se siente en una mecedora.
Trate de mantener una rutina teniendo las mismas horas para levantarse, bañarse, comer, dormir siesta e ir a la cama.
Tratar que durante el día no se la pase todo el tiempo dormido, manténgalo activo lo más que pueda, de lo contrario será difícil que concilie el sueño durante la noche.

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